"El Infierno es vivir cada día sin saber la razón de tu existencia." - Sin City

domingo, 14 de octubre de 2012

Esas Pequeñas Cosas



Ricardo camina por la calle, distraído, con la mirada en el piso. Y en su andar se encuentra con una birome común, que levanta del suelo y guarda en su bolsillo. Ricardo sigue caminando, con una nueva birome en el bolsillo, pero no sabe que esa birome cayó de la mochila de Ernesto, que corría desesperado hacia un importante examen, donde conoció a Adriana al pedirle prestada una lapicera, con quien se casara Ernesto en el futuro. Y a él ni se le ocurriría pensar que esa lapicera que Adriana le prestó, es la que usó para firmar el préstamo de su primer departamento (por el que trabajó muy duro), mientras Rubén, el escribano de la inmobiliaria, miraba preocupado su celular. Adriana creía que Rubén solo estaba apurado por terminar otro rutinario papeleo. Pero no imaginaba que desde ese mismo celular, ese mismo día, minutos después de despedirse de ella, Rubén recibiría la noticia de que la operación de su pequeña hija había salido bien, mientras Miguel, otro cliente, le entregaba las llaves del departamento vendido. Esas llaves que fueron lo último que Mirtha, su mujer, le revoleo a Miguel cuando descubrió que la engañaba con Ángeles, su secretaria. Es extraño que Mirtha lo haya descubierto por un corpiño de Ángeles que encontró. Corpiño que era parte del conjunto que Ricardo le compró para su luna de miel. Y pensar que la bombacha de ese conjunto es lo último que Ángeles se llevó hoy al decirle que lo dejaba por Miguel, antes de irse y que Ricardo saliera a caminar por la calle, distraído, con la mirada en el piso y que en su andar se encuentre con una birome común.

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