Armando,
agitado, golpea fuertemente una puerta. Un portero eléctrico le abre. Armando
abre la puerta lo mínimo y necesario para pasar y entra corriendo. Luego de
pasar por dos edificios y dos pasillos que los separan entre si, llega al
tercer edificio, dobla a su derecha y sube las escaleras de dos en dos. Al
llegar al segundo piso, dobla a su izquierda. Se detiene antes de llegar a la
primer puerta. Toma aire e intenta bajar sus pulsaciones. Abre la puerta. Los
alumnos adolescentes del aula están alborotados, aprovechando el tiempo libre
de profesor. Arrojándose papeles unos a otros. Otros jugando al truco o al
chinchon. Algunos están parados sobre las mesas. Otros sentados. Armando entra,
deja su bolso sobre su escritorio, toma el borrador y limpia el pizarrón de
obras escatológicas, fálicas e insultos. Armando, sin darse vuelta y comenzando
a dibujar un esquema de perspectiva con 2 puntos de fuga, le habla a su clase.
- Disculpen
la tardanza chicos.
Los alumnos
lo ignoran, como si nunca hubiera entrado al aula y siguen con sus actividades
particulares.
- Siéntense
que ya empezamos.
Algunos
alumnos se ubican en sus lugares.
- Hoy vamos
a ver puntos de fuga. Los puntos de fuga son un sistema de proyección. Un
ejemplo básico es cuando vemos las vías del tren juntándose en la distancia.

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